San Luis Potosí cerró el 18 de septiembre de 2026 con 34 casos humanos confirmados de miasis por gusano barrenador, el séptimo acumulado más alto del país, según el Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica de Miasis por Cochliomyia hominivorax. Los primeros dos contagios de la entidad los confirmó en marzo de 2026 el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica en mujeres de 65 y 79 años de Tamasopo y San Martín Chalchicuautla, de acuerdo con Milenio.
A escala nacional el salto es mayor. México pasó de 117 personas infestadas en todo 2025 a 575 entre enero y el 18 de septiembre de 2026, casi cinco veces más, según el recuento del sistema de vigilancia retomado por El Informador. Desde el primer caso humano confirmado en abril de 2025, el acumulado nacional llega a 692 contagios en 27 entidades y cuatro defunciones, registradas en Oaxaca, Querétaro, Veracruz y Yucatán.
Chiapas encabeza el acumulado con 165 casos, seguido de Veracruz con 116, Oaxaca con 68, Puebla con 61, Yucatán con 47 y Guerrero con 35. En la última semana del corte se sumaron 11 contagios en siete entidades, ninguno en San Luis Potosí. La Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos mantiene desde marzo un cerco sanitario con el Centro Estatal de Emergencias Sanitarias y el Senasica: reporta menos de cien animales con casos activos y una prevalencia semanal menor a 200, en un estado con más de 20 mil familias ganaderas.
“Es una mosca que parasita animales de sangre caliente incluyendo a los humanos. Sus larvas se alimentan de la piel y de los tejidos de su hospedador provocando una enfermedad conocida como miasis", explica Consuelo Giménez, investigadora de la Universidad de Alcalá de Henares.”
La Secretaría de Salud recomienda lavar las heridas con agua y jabón, aplicar antisépticos que no irriten el tejido y cubrirlas con gasas limpias. Si aparecen larvas, hay que retirarlas sin aplastarlas, guardarlas en un frasco con alcohol y entregarlas a personal médico o a la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales. No se deben enterrar: se maceran o se incineran.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes locales verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.