El gremio transportista de San Luis Potosí prepara un esquema de atención psicológica para alrededor de 800 operadores del transporte público, después de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes estatal reportara dos suicidios de choferes concesionados en el sexenio. El plan, informado el 15 de septiembre de 2026 por el representante del gremio, lo pagará el propio sector.
El detonante es un dato institucional. A finales de agosto, la titular de la SCT, Araceli Martínez Acosta, informó que en la actual administración se contabilizan dos suicidios de operadores del transporte público concesionado: un taxista de Ciudad Valles y un conductor de camión urbano en la capital potosina. La funcionaria calificó el fenómeno como "un problema de salud pública" y anunció un programa de detección y atención psicológica con los gremios de taxistas y permisionarios urbanos, además de incorporar al taxismo a los programas sociales por instrucción del gobernador Ricardo Gallardo Cardona. Entre los factores de riesgo señaló jornadas superiores a 12 horas, estrés por tráfico, ingresos por pasaje y problemas familiares que los operadores trasladan al trabajo.
Terán explicó que la estrategia sigue en etapa de organización y que primero se hará un diagnóstico para definir qué apoyo se requiere. "Hay que hacer una profesionalización con la gente que sabe de estos problemas", dijo. El esquema arranca con atención de un especialista en psicología y, según lo que arroje el análisis, sumará psiquiatría, sociología o antropología. El dirigente estimó que hacia mediados de noviembre podrán empezar a reunir a los operadores, una vez definidos los recursos y la estructura. La participación es voluntaria: "Esperemos que en un bimestre podemos empezar a juntar a la gente y a los conductores siempre y cuando ellos tengan la intención de asistir", comentó. Descartó pedir recursos extraordinarios a las autoridades; el gremio cubrirá el gasto. El grupo que representa reúne unos 800 operadores, una población flotante por la rotación del sector.
Con el programa gremial, la atención a la salud mental de los operadores queda por ahora en manos del propio sector, mientras la SCT mantiene su ruta de evaluación psicológica y coordinación con otras instancias estatales. El calendario a seguir es noviembre: ahí se sabrá cuántos conductores se suman.
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